Barcelona se encuentra geográficamente en un lugar estratégico para tener todos los productos al alcance con los que conformar una sabrosa y saludable gastronomía, y así lo hacen en efecto, con la sabiduría que les caracteriza han sabido mezclar productos del mar y de la montaña que conjugan alimentos siempre de primera calidad, así como la química necesaria para que en sus excelentes restaurantes puedan deleitar a sus muchos visitantes con los más deliciosos manjares.restaurante nervion barcelona

Y no exageramos en absoluto, antes de hablar de sus platos más típicos, cabe hablar del sector de la hostelería para aquellos que se acercan a la ciudad condal por primera vez y quieren conocer de cerca todo su sabor y la verdad de la calidad de su cocina, tenemos que recomendar en este artículo a un restaurante en Barcelona para grupos, que puedes localizar tras el enlace web;  http://www.restaurantenervion.com/. En el restaurante para grupos Nervión no solo se saborea la gastronomía típica y variada barcelonesa, sino que además se disfruta de flamenco en vivo, siendo uno de los mayores atractivos para el turista extranjero, y nacional, que quiere disfrutar de una velada flamenca de calidad.

Dedicamos este artículo a todos aquellos para los que la gastronomía es uno de los elementos fundamentales de un viaje y a Barcelona, que tiene tantas maravillas para ofrecer en este sentido. Y es que a través de la cocina local podemos conocer mejor un pueblo, por eso los platos típicos son tan importantes dentro el recorrido que hacemos por los distintos lugares que tenemos el placer de conocer. Experimentar nuevos sabores no tiene precio y sin duda enriquecen y profundizan en la experiencia de viajar.

En Barcelona hay mucho por descubrir en cuanto a gastronomía, por eso vamos a señalar a continuación algunos de los imprescindibles, a sabiendas de que alguno puede quedarse atrás.

Platos típicos en Barcelona que hay que probar al menos una vez en la vida

Un plato tan tradicional como sencillo que no podemos dejar pasar es el Pan amb tomaquet, es decir, el pan con tomate. Aunque puede parecer muy simple, es una de las tapas preferidas tanto por los lugareños como por los extranjeros y turistas, y es que el modo en que se prepara y el tipo de pan que se utiliza hace que el resultado sea algo más que un simple pan tostado con tomate.

Para empezar, el tomate no se corta en rodajas ni en trozos, sino por la mitad y se frota sobre el pan tostado, al que se le añade un poco de aceite de oliva y una pizca de sal. El tipo de pan utilizado suele ser de coca o la conocida baguette francesa y se suele acompañar con el salchichón catalán más popular, que es el fuet.

La coca es otro plato que no podemos dejar de probar en nuestro recorrido por las calles de Barcelona. Se trata de una especie de pastel con una gran variedad de ingredientes, como pueden ser queso, jamón ibérico, verduras… La más conocida, sin duda, es la Coca de Sant Joan, que es una variedad dulce típica del Festival de Sant Joan, que se celebra a finales de junio.

La escalivada, por su parte, es uno de los platos típicos que encontrarás por todas partes, y se sirve como tapa o aperitivo. Este plato se prepara con una mezcla de berenjenas, pimientos, cebollas y tomates cocinados y se presenta con anchoas por encima, dando como resultado un plato delicioso. Es un plato muy sabroso y delicado que hay que probar para decir que realmente hemos estado en Barcelona.

Y llegamos a uno de los platos catalanes más tradicionales, por exclusivo, como son los Calçots con salsa romesco y que se suelen preparar en los meses de invierno. Los calçots son cebollas que se asan en la parrilla y posteriormente se envuelven, de forma original, con papel de periódico para que mantengan todo su calor y se llevan a la mesa. La última capa de la cebolla se quema y hay que retirarla para degustar el interior, la cebollita blanca que hay que sumergir en la salsa romesco, la cual está hecha a base de tomates, ajos, pimientos, almendras, pan y aceite de oliva virgen extra de primera calidad.

Comer este plato puede ser tanto complicado como divertido, ya que se come con las manos, sin platos ni cubiertos y es prácticamente imposible no mancharse. Se conoce como Calçotada a una reunión de amigos que se unen para comer este delicioso manjar alrededor de una parrilla.

Otro plato de los más típicos y auténticos de la cocina catalana es la Butifarra con mongetes, que es una salchicha muy sabrosa que se prepara a la parrilla, y que se acompaña de frijoles, bien blancos o rosados. No es un plato muy ligero, pero merece la pena probarlo, ideal para reponer fuerzas.

Si te gusta el arroz, entonces no puedes dejar de pedir un arroz negro, famoso de la cocina catalana y de la Costa Brava. Se prepara con sepia, mariscos, cebolla, ajo y tomates y para terminar, un rico postre conocido en todo el mundo, la crema catalana, que consiste en una crema cubierta azúcar caramelizado, simplemente exquisita, genial para dejarte el mejor sabor de boca y seguir disfrutando de la Ciudad Condal.