Ha sido como tener casa en Barcelona, pero no una de esas pequeñas y lúgubres que tanto abundan en la ciudad condal, sino un apartamento bien apañao con todo lo que se necesita y decorado con buen gusto, luminosidad y espacio (aunque los muebles sean casi todos de Ikea). Éramos un grupo de cinco amigos y hemos estado mucho mejor que en un hotel, por precio, porque podíamos cocinar (con el ahorro que eso supone) y con espacios comunes para comer, ver la tele un rato o echar unas risas antes de salir de excursión o de fiesta. Está muy bien comunicado y las chicas que nos atendieron fueron muy simpáticas, y eso que llegamos dos horas más tarde de lo que le habíamos dicho.

Facebook
Twitter
Delicious
FriendFeed
Linkedin
MySpace















